Untitled 1Entendemos este nuevo golpe represivo del Estado como una continuación de las investigaciones que comenzaron con los seguimientos a cinco de nuestrxs amigxs y compañerxs, entre ellxs, Mónica y Francisco, y a determinados entornos libertarios y anarquistas de Barcelona, y que terminaron con la prisión preventiva de estos últimos dos hace ya un año y medio. Cerrando esta la primera etapa de la investigación llevada a cabo por el juzgado de instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, bajo la supervisión del ya conocido juez Eloy de Velasco. Y que continuaron, un año más tarde, después de meses de seguimientos y escuchas, con la ejecución de la “Operación Pandora”, llevada a cabo por el cuerpo de policía autonómica de Catalunya (Mossos d’esquadra), que culminó con 13 detenidxs en Barcelona, Sabadell, Manresa y Madrid, de los cuales 7 compañerxs son enviados a prisión provisional por el juzgado de instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, el juez Bermúdez. Éstxs compañerxs permanecen un mes y medio bajo régimen FIES 3 con las correspondientes restricciones del artículo 10 en la mayoría de los casos, siendo puestos en libertad bajo fianza a finales de enero. El lunes 30 de marzo, la policía nacional, bajo la orden de Eloy de Velasco, ejecutó 17 registros, en Palencia, Madrid, Granada y Barcelona: en total 6 centros sociales y 11 viviendas. La “Operación Piñata”, tal y como se la ha denominado, se saldó con la detención de 37 compañerxs, 13 acusadxs de resistencia y desobediencia y otrxs 11 de usurpación [okupación], que salieron a la calle entre el lunes y el martes, y que quedaron a la espera de juicio. El miércoles 1 de abril, pasaron a disposición de la Audiencia Nacional lxs otrxs 15 compañerxs bajo cargos de pertenencia a “organización criminal con fines terroristas”. 10 han sido puestxs en libertad también a espera de juicio y 5 han sido enviadxs a prisión preventiva. A nosotrxs no nos interesa cuantas operaciones quieran hacer contra el entorno anarquista, no nos interesa cuantos nombres cutres quieran usar para que los medios de comunicación puedan hacer titulares espectaculares y condenatorios. Vemos tres claras etapas que no tienen por qué haber sido planificadas pero, si que el desarrollo de una ha ido posibilitando la siguiente ola represiva. En el primer golpe, el poder buscó a lxs supuestxs responsables de un hecho concreto, la colocación de un dispositivo explosivo. El cuerpo de policía nacional detuvo a Mónica y Francisco y a tres compaleñerxs más. Dada la escasez de pruebas continúaron con una investigación que uniera el delito con una red más amplia de gente. G.A.C entra dentro de sus tesis de condena legal, como un elemento que engrosa el caso, sin importar tanto la calidad de las pruebas. Así se llega al segundo golpe represivo: se busca la “cúpula” de dicha organización, deteniendo a compañerxs del entorno anarquista y del entorno de Mónica y Francisco. En el tercer golpe se atacan los vínculos de solidaridad y de supuesta colaboración en los hechos que sucedieron en La Almudena y el Pilar y (lo más ridículo) “hechos” que no llegaron a cometerse, como un supuesto atentado en la coronación del rey, (según la prensa). La “Operación Piñata” fue dirigida hacia aquellos compañerxs y amigxs que habían estado cerca de lxs detenidxs y encarceladxs en la “Operación Pandora”.Untitled 2 Fue, y es un mensaje del poder hacia todxs los que mantenemos determinadas ideas y amistades. Pinceladas respecto al contexto represivo La línea de ataque represivo que utiliza la justicia del estado español, está bien definida. Por un lado, desde el fin de ETA como banda armada, tienen la necesidad estructural de tener un enemigo interno para mantener un aparato represivo creado para este fin y de esta manera justificar su sueldo. Desde entonces, todo este aparato de persecución, investigación y condena, que esta aparentemente obsoleto, ha sido dirigido al independentismo gallego, al yihadismo y al anarquismo radical (como ellos lo denominan). Todo esto sucede en el mismo momento que hay modificaciones de leyes con más intención restrictiva, leyes que sancionan y condenan entre otras cosas a la protesta callejera, y que apuntan ahora también a quienes realmente ponen en riesgo su estabilidad: la gente. En este sentido, los hechos de París, han sido un paso más para que todos los estados europeos adapten la democracia a una nueva era. El estado español se enorgullecía de tener la ley más restrictiva de toda la unión europea a nivel de terrorismo: el camino ya estaba allanado, la estructura seguía funcionando… Hemos visto como en los últimos golpes (sobre todo en los casos llamados “Pandora” y “Piñata”) uno de los objetivos de estos es equiparar ideologías y críticas, que son antagónicas en muchos casos, al estereotipo que mejor se adapte al modelo de terrorista de la época. Así la prensa se encarga de poner en primera página la detención de yihadistas (entre ellos dos menores de edad), la detención de anarquistas acusados de pertenecer a banda terrorista y la detención de un hombre con un arsenal de armas en su casa o de grupos de ultraderecha, según les convenga. En esta última legislatura, el PP junto al PSOE, visualizaron un problema para el futuro: que la agudización de las diferencias sociales podría traer problemas de estabilidad. Por eso se apresuraron a darle forma a un conjunto de leyes, como la llamada “ley mordaza”. Con la tasa de desempleo por los aires, y la “corrupción” de los políticxs en la prensa, el descreimiento hacia la clase política, evidentemente iba a traer conflictos sociales. Son tiempos de restructuración política y por lo tanto de restructuración represiva. En este sentido, los partidos políticos de oposición hacen también su juego poniéndose en contra, el espectáculo casi que los obliga a esto. Izquierdistas, ayer represores, se hacen la foto amordazándose la boca en el senado, intentando así atraer a toda esa masa de gente “descontenta” que ya no cree en los políticos y en sus mentiras; las izquierdas radicales, como Podemos, Guanyem, o la CUP… también intentan sacar tajada de las luchas sociales. La dramaturgia democrática continúa. Cualquier golpe represivo es utilizado como una distracción o como un elemento más para llenar las urnas de cualquier partido. Al fin y al cabo es pan y circo. Como anarquistas no nos identificamos con ningún partido político, con o sin historia a construir sobre los pilares del capital, el estado, la desigualdad y la sumisión social. Nosotrxs no nos identificamos con ningún movimiento social que busca la reforma de “X” ley represiva, o que se manifiesta violentamente en búsqueda del estado de bienestar perdido. Nosotros no tenemos la ideología del currela, que mientras tenga trabajo está contento, sin importar para qué sistema político trabaje. Entendemos que la “ley mordaza” no está hecha para detener a lxs anarquistas y lxs libertarixs, dado que su accionar en la península ibérica es extremadamente reducido; entendemos que éste conjunto de leyes está orientado a detener la radicalización de los llamados movimientos sociales. Que es un seguro más que necesita el poder para frenar la rabia de la gente a nivel de calle y de comunicación. Los dos lugares dónde la historia reciente ha demostrado que las cúpulas y los dirigentes pueden perder su democrático y “horizontal” poder. Por lo tanto, no pretendemos victimizarnos, ni utilizar esta estrategia de “golpeados por las nuevas leyes represivas” solo por el hecho de hermanarnos con las masas en las calles. Si nos hermanamos con las masas es más por ser cómplices de estos momentos en los que la lucidez se hace tan concreta y simple que la masa deja de ser rebaño, deja de ser masa y se convierte en gente pensante que responde los ataques cotidianos de este sistema económico y político. A nosotros no nos interesa si la investigación la lleva el cuerpo de la policía nacional o si son los mossos, porque no nos interesa quienes son los que nos revientan la puerta y nos reducen dentro de nuestras casas apuntándonos a nuestra cabeza y a la de nuestrxs compañerxs. Porque la justicia de la democracia tiene sólo una lógica, y es la de aplastar a cualquier disidencia que cuestione su poder y su forma de mantenerlo. Todos ellos siguen sin comprender nuestras ideas y los vínculos con nuestrxs compañerxs, estén dentro o fuera de sus muros. Siguen sin comprender que nosotrxs no legitimamos sus fronteras… Siguen sin comprender que cuanto más nos presionan, nuestras ideas se hacen más fuertes- nosotrxs nos hacemos más fuertes. Cuanto más intentan cuestionar nuestros vínculos, más cerca y más apoyados estarán nuestrxs amigxs y compañerxs. Ellos intentan atemorizarnos, de todxs depende que el miedo cambie de bando. La represión que vivimos hoy es la consecuencia lógica de nuestros deseos y de nuestro sentido de la vida y de la política. Si sus golpes son para neutralizarnos y mantenernos al margen, el resultado conseguido es el contrario. Nuestrxs compañerxs jamás fueron olvidados, ni por un segundo y a pesar de los golpes represivos y la dispersión, nunca han faltado lxs amigxs que realizan las visitas, nunca han salido de nuestros corazones, allí permanecen. Y aunque mañana desalojen nuestras casas, siempre seguirá habiendo un espacio para ellxs o para cualquier compañerx. ¡Más vivos que nunca en nuestros corazones todos los que estén dentro de sus muros! ¡Solidaridad con nuestrxs compañerxs ahora y siempre! Salud anárquicaUntitled 4