Me llamo José Antúnez Becerra, estoy preso en Brians-2.
Después de haber sido condenado a 19 años de prisión por los hechos ocurridos el 30 de abril del 2004, el motín de Quatre Camins; quiero decir a la sociedad, que yo he hecho a lo largo de mi vida muchas cosas, pero jamás he robado a un trabajador, todo lo que he hecho lo he pagado con creces, ahora estoy pagando una injusticia, porque en tiempos de la transición y dentro de la prisión formé parte de una organización llamada COPEL (Cordinadora de presos en Lucha) destacaré que la base para condenarme a sido mi historial, aparte de ello también las presiones políticas instrumentadas con los sindicatos y los medios de comunicación, debo decir que he recurrido al Tribunal Supremo, al Constitucional y al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, y todos ellos se han basado en mi historial para no asistirme los recursos.
Ahora tengo que asistir a la marginación de la institución penitenciaria, con el rencor, no soy tratado como cualquier otro preso, soy discriminado, no solamente me ha condenado un tribunal, sino, también la institución penitenciaria, no tengo los mismos derechos que mis compañeros, cualquier cosa que pase aquí dentro yo soy el culpable, pues con este panorama la institución penitenciaria me ha condenado a la muerte en prisión porque estoy vetado a la aplicación del art.25 de la constitución.
Es por ello, y después de meditarlo mucho, he decido ponerme en huelga de hambre indefinidamente, porque antes de que me maten lentamente la administración penitenciaria, lucharé por la injusticia que han cometido el tribunal que me sentenció, como la administración penitenciaria, con ello he apostado por morir luchando para que sepan también que la teórica no existe, cuando lo que han buscado un escarmiento, y la base he sido yo, esa es la justicia, que le importa poco destruir para siempre al ser humano.
Cuando hay mucha gente buena que lo ha perdido todo, su trabajo, su vivienda hasta la dignidad del ser humano, por gentes malvadas y sin escrúpulos, y ellos que hacen tanto daño quedan impune y los pobres desgraciados como yo pagan las consecuencias de una justicia manipulada.
Mi solidaridad con todos que son objeto de las injusticias, por último mi solidaridad con el movimiento Libertario ellos son la base de la lucha de lo injusto, deseo que todos los que lean este manifiesto sean felices, porque vuestra felicidad será mi fuerza.
José Antúnez Becerra

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