Imagen6Actualmente se entiende como política el ámbito de actuación de los políticos, personas afiliadas a los partidos que comparten el compromiso con un programa o filosofía.
Estos partidos durante la campaña electoral seleccionan a un candidato que encabezará la lista del partido ejerciendo de líder. Apoyado por los medios del partido hará campaña para intentar convencer a los ciudadanos de que voten por ella/él, ya que estos se convierten en personajes ideales, estandartes de los ideales del partido. Durante la campaña las cabezas de las distintas candidaturas exponen sus opiniones conforme a su programa para que la ciudadanía se posicione y elija recurriendo a técnicas sentimentales más que a la razón. Como resultado la opción que convence a la mayoría del electorado, bien fruto del resultado electoral o por medio de pactos, obtiene el cargo en juego y una vez tomada la posesión del mismo, según la creencia, esta trabaja para cumplir los compromisos adquiridos con el electorado. Defendiendo los intereses del mismo durante los procesos en los cuales se vea implicada. De este modo cuando se legisla, se aplica la misma, o se realiza cualquier función estatal, se realiza el deseo de la mayoría de la población electora.

Es evidente para cualquier persona sensata que esto no es más que una mera ilusión, la realidad se aleja mucho de esta quimera.

Los partidos políticos son entidades cerradas que trabajan para sus propios intereses, los políticos son profesionales cuyo interés es única y exclusivamente su propia carrera y beneficio personal. Las campañas electorales, son campañas de marketing que reflejan con suerte trivialmente las inquietudes de las personas, que usan los medios de comunicación de masas para influenciar y manipular.
Banalizan la vida pública con el fin de distraer, desviar y ocultar la atención de los verdaderos intereses y problemas que aquejan a la sociedad. Los que afectan a nuestra vida cotidiana, como el trabajo, la vivienda, la alimentación, la salud, el cambio climático, el ocio, el conocimiento.

Frente a esto proponemos:

Federalismo, entendido como la supresión del Estado para que las personas se asocien libremente en una federación de federaciones, descentralizando así de forma absoluta el poder político.
Una federación de federaciones, que podrían ser municipios libremente asociados en federaciones que gradualmente abarcasen un ámbito territorial mayor. Entendiéndose municipio como el vecindario en el que una comunidad de personas comparten el espacio público, por ejemplo, en una ciudad podrían ser los distintos barrios y en poblaciones de menor tamaño la población misma.
Supresión del cuerpo de funcionarios (consecuencia de la supresión del Estado) siendo sustituido por la rotación voluntaria de las funciones necesarias para mantener la comunidad, adquiriendo así de forma gradual cada individuo de la comunidad mayores conocimientos y confianza en el desempeño de estas funciones.

Frente al sistema de delegación proponemos:

La toma de decisiones en asambleas libres (constituidas por ejemplo en el ámbito del municipio), independientes y abiertas a todas las personas de la comunidad, realizadas con la regularidad necesaria para poder solventar las necesidades de la misma. Escalando, en caso de decisiones que escapen al ámbito de una asamblea concreta, mediante delegados enviados a una asamblea extraordinaria y que negociarían, dentro de los márgenes dados por sus respectivas asambleas, un acuerdo satisfactorio para todas las asambleas.

Si estas ideas te parecen utópicas o irrealizables, te confundes ¡Esto es posible! hoy en día y a lo largo de la historia millones de personas en todo el mundo se han organizado bajo estos o semejantes principios.

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